iniciar viaje¿Lo dejo o no lo dejo? Es lo que resonaba una y otra vez  en mí  hasta que por fin decidí terminar con una  relación  que duró  algo más de  8 años.

Tengo que  admitir que no fue la primera ni única vez que me lo había planteado; y sólo hasta tener muy claro el resultado que tendría en mi vida de seguir en lo mismo, es cuando pude decidir hacer el movimiento.

No sé cuál es tu caso: algo relacionado a la pareja, al ámbito laboral, estudios, profesión, en fin! son muchas las posibilidades. De hecho si no te has dado cuenta, estamos constantemente tomando decisiones, obviamente hay unas más determinantes que otras.

Así que  la idea de este post, no es minimizar la complejidad de tomar decisiones, sino el de aportar ideas  que  te pueden ayudar en medio de cualquier disyuntivas en la que te encuentres.

Dicho esto, aquí te presento una serie de preguntas “poderosas” que espero sean de utilidad:

  1. ¿Esta decisión me acerca o me aleja de aquello que busco y quiero para mí? Hazte esta pregunta con cada una de las opciones en que tengas para elegir; es importante que  aclares muy bien qué es lo que persigues al tomar la decisión en cuestión.
  1. ¿A quiénes afecta esta decisión? No queremos hacer daño a nadie, así que es importante identificar los involucrados, y tomar las medidas posibles para minimizar riesgos.
  1. Imagínate decidiendo por la opción 1: ¿Cómo se sientes/ cómo te ves/ a qué te suena? Haz la misma pregunta para cada una de las alternativas que tengas para decidir.
  1. ¿Cuáles son las ventajas de esta decisión? Igualmente plantéate esta pregunta para cada una de las opciones que tengas y haz tu bombardeo de respuestas.
  1. Y ahora por el sentido contrario: ¿cuáles son las desventajas de cada una de las opciones que tengo? No te cuestiones ninguna respuesta, sólo hazlo y déjate llevar por lo primero que salga de ti.
  1. ¿A qué tengo que renunciar si decido por esta opción? Para una decisión  generalmente existe algo a lo que vamos a tener que renunciar, perder o dejar ir, así que identifica lo que no es negociable para ti.
  1. ¿Qué es lo peor que puede pasar si elijo esta opción? Es claro que cada decisión tiene sus riesgos, así que la idea es identificar, reconocer y aceptar aquellos que las distintas opciones traen.
  1. ¿Qué es lo mejor que puede pasar si decido por esta opción? Y para responder a esta pregunta elimina cualquier “pero” que intente aparecer. Recuerda hacerte la pregunta para cada  alternativa que tengas.
  1. ¿Existen otras opciones que no estoy tomando en cuenta? Date un tiempo para reflexionar al respecto.
  1. ¿Es el momento adecuado para tomar una decisión respecto a esto? Y aquí me refiero a tu parte emocional  y  fortaleza interior.

Las  preguntas que son infaltables para mí en medio de dilemas son…TODAS!

Usa las que más apliquen a tu situación, deja los egos a un lado y responde desde el corazón, de ahí es de donde salen las repuestas más confiables. Inténtalo!

Ah! y unos consejos extras:

indecision_2967718– Asegúrate que, sea la decisión que tomes, esté enfocada en mejorar tu vida, y no empeorar la de otros. No valen revanchas, desquites y cosas por el estilo (espero se entienda la idea)

– Si estás con ciertas emociones a flor de piel, como la ira, rabia, tristeza, no te precipites, tómate un tiempo para decidir; de ahí la intención de la pregunta 10.

– Si ya sabes cuál es la decisión mejor  para ti, pero te sientes débil en tu interior, busca ayuda, sé amoroso(a) contigo, así que por favor, hazlo!

– Evita pedir consejos; ellos suelen confundirnos más, y aunque son bien intencionados, nadie mejor que tú sabe lo que es mejor para ti.

Comparte otras prácticas que uses en esas decisiones difíciles de tomar.

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