Hoy  te traigo la 2da y última parte de los 8 actores que juegan un rol importante a la hora de crear un estilo de vida productivo, un estilo que te lleve a darle tiempo de calidad a lo importante para ti, disfrutar tus días mientras avanzas en tus metas/objetivos/proyectos y en definitiva manifestar la vida que deseas.

Puede que suene a cliché eso de “tener la vida que deseas”,  pero lo cierto es que todos tenemos el poder para manifestarla, siempre y cuando estemos dispuestos a “pagar el precio”… y a mi entender, este precio, aunque con ciertos matices, puede reducirse a  “compromiso, constancia y disciplina”:

Compromiso: contigo, con tus valores, tus sueños, tu vida!

Constancia: seguir adelante, gestionar obstáculos ( los visibles y no visibles)

Disciplina: mantener foco, organización, hacerlo paso a paso y disfrutar tu viaje.

¿Y es que es fácil? Quizás no, pero definitivamente vale la pena! Imagina  la satisfacción al  avanzar hacia tus sueños, disfrutar con cada paso que das hacia lo que deseas sin tener que esperar un destino final … Es que mientras te escribo, se me eriza la piel!

Y no te creas, me lo digo a mi también porque, como te decía antes,  esto se trata de un estilo de vida, y no de un destino final determinado,  así que me declaro una alumna continua de todo lo que comparto contigo: avanzo, aprendo, crezco, concreto aplicando una productividad flexible, práctica  e  integral 🙂

Dicho esto, te presento los siguiente 4 actores para que tú misma puedas crear tu propio estilo de productividad…como siempre reflexiona, analiza y rescata lo que aplica más para ti y se ajuste a tu situación ( tomando en cuenta todos tus roles y/o áreas de vida)

5. Acción Proactiva y Productiva

En este actor ya nos ponemos “ manos a la obra” ¡!; y mi propuesta es hacerlo de una forma Proactiva y Productiva, con una mentalidad que sume a tus días, de abundancia, de apertura, aprendizaje, de creación.

De hecho la base de este estilo está reflejado en La Guía Entrénate, una guía de creación propia, que nació en Noviembre del 2015 y que se ha convertido en una compañera de viaje para mí y para los profesionales con quienes tengo el honor de trabajar.

Acción Proactiva

Se trata básicamente de decir adiós a la acción por “reacción”, reemplazando miedo y carencia por una mejor mentalidad de abundancia y posibilidades; y esta mentalidad será la base para tu acción proactiva. Y cuando digo Proactividad, me refiero a asumir tu parte responsable en todo aquello que te sucede en tu día: en lo que piensas, sientes, y actúas….

Entonces, imagina ese comportamiento ideal para ti: ¿cómo quieres comportarte, qué estado mental y emocional quieres que predomine durante tu día? Y según tus respuestas usa tu creatividad para añadir ejercicios sencillos y que no te quiten mucho tiempo para cultivar esta mentalidad proactiva…y “muy importante”, sabiendo que  en la vida real surgen imprevistos, momentos difíciles ( tristes, problemas, etc )

Por ejemplo ¿qué tal si agregas a tu quehacer diario, prácticas como la gratitud diaria durante tu día, reconocer un logro al final de tu día, recordar un momento del día donde aprendiste algo nuevo o te hizo sentir plena, etc? Esto es parte de lo que yo aplico en la Guía, y que te contaré a detalle en mi próximo post.

Acción Productiva

Aquí incluimos prácticas que te ayuden a mantener la constancia y disciplina en tus tareas cotidianas y las relacionadas a tus nuevos proyectos/metas/objetivos;  por ejemplo cultivar un hábito de planear tus días y  usar una herramienta útil para concretar tus actividades…siempre a “tu estilo”.

Para esto es importante que conozcas con qué conectas más, tu naturaleza, y los roles de tu vida. Por ejemplo puedes optar por una agenda, física o digital, para incluir actividades en todos tus roles; o bien llevar un organizador para tu vida personal y otro para tu área laboral; puedes gustar más de formatos estructurados que flexibles, o al revés, etc.

Es por esto que en mis sesiones es vital indagar y conocer sobre la personalidad de cada cliente  y profundizar en sus roles de vida y las actividades que realiza, para juntas identificar y seleccionar aquella herramienta que la acompañará y que también “disfrutará” al usarla (importantísimo para mantener el gusto por la constancia y disciplina),  mientras avanza hacia concretar lo que se haya planteado.

Todo lo que te comparto en esta sección de Acción Proactiva y Productiva, es una pincelada de lo que entrenamos en el Programa MAPP ( Mindset y Acción Proactiva y Productiva), siempre acompañada de la Guía Entrénate;  en mi próximo post te cuento cómo he logrado integrarlo de forma sencilla a mis días, sumando a mi actitud y a mi tiempo!

6. Comunicación

Este actor juega un rol súper importante, y a veces pasa desapercibido  al momento de plantearnos ser productivos en el día a día.

Aunque te parezca y te suene extraño, cultivar esta habilidad va a evitar que pierdas tu valioso tiempo en cosas que no te lleven a buen destino;  si! ¿Te has percatado cuánto tiempo ocupas en discusiones innecesarias y malos entendidos con tu pareja/familia/jefes/ compañeros de trabajo? Y esto, al margen de los estados emocionales que te generan y  que te impiden avanzar.

En el entorno laboral una de las cosas más comunes que encuentro son las “conclusiones  aéreas” al terminar reuniones de equipo,  estos famosos ‘acuerdos sin concretar” y que son el causal de NO lograr los resultados (tema para otro post  )

Aquí te dejo un post que escribí hace un tiempo donde  te hablo un poquito más de la importancia de la Comunicación en tu productividad, si te interesa al final haz clic aquí  

7. Delegación

Esta es otra habilidad que he incluido como actor en la rueda de la productividad. ¿Por qué? Porque definitivamente si quieres avanzar en la vida, hay que aprender una forma efectiva de empoderar a tu equipo en el trabajo (si los tienes) e incluso a  tu familia (hijos, compañero, hermanos etc).

El objetivo es soltar, en la medida de lo posible, el control sobre ciertas actividades que no son tan determinantes que las realices tu misma. Además esto ayudará también  a empoderar a tu entorno cercano, involucrándolo más en las cosas que se deben hacer.

Te cuento algo personal: por motivos que no vienen al caso, desde que vivía en Perú, después de la muerte de mi padre, yo asumí el control de las finanzas familiares; esto significó que, aun  teniendo mi vida en Dominicana, me dedicara también a lo de Perú; como te imaginarás, esto me generaba mucho estrés, y fue después de “identificar aquello que debía soltar”, una “comunicación adecuada” y luego un plan para “delegar”, que esa responsabilidad que cargaba  por muchos años, pude delegar en mi hermana, y  por cierto, lo hizo mucho mejor que yo!

Así que te invito a que reflexiones sobre todas las cosas que haces en casa, y revisa si hay tareas que puedes comenzar a delegar…de seguro que los beneficios al hacerlo no serán únicamente para ti.

En lo laboral, identifica cuáles son esas actividades que se tienes que realizar, pero que sin embargo no son parte de tus Actividades de Máxima Rentabilidad (tus AMR: las que tienen un impacto directo y relevante en los resultados que se esperan de ti en tu cargo/puesto); elige cuales puedes delegar (o incluso simplificar o automatizar) y luego reflexiona sobre la persona idónea y el plan adecuado para hacerlo. El plan principalmente dependerá si delegas en un experto o no en la materia; ejemplos: la contabilidad, tareas operativas cotidianas, etc.

8. Monitoreo

Este último actor, pero no por eso menos importante, te va a permitir evaluar avances, medir y  analizar la calidad de tus resultados; todo esto te ayudará  a ajustar  y mejorar las acciones que tomarás en tus siguientes días.

Para esto es importante que, como te compartía en el actor de Diseñar tus días, hayas creado metas y planes de acción específicos para que puedas ir revisando y midiendo tus avances…como dice la conocida frase de Peter Drucker “lo que no se mide, no se puede mejorar”.

Si defines bien tus acciones para conseguir el resultado que esperas, puede ser suficiente con tan sólo asignar un breve tiempo al final de la semana  para revisarlos y, en caso sea necesario, hacer ajustes/modificaciones a tus planes.

Esto también  será muy útil para cuando surjan imprevistos y emergencias familiares. Nunca olvidaré la pausa que hice en mis proyectos profesionales cuando mi madre enfermó,  fueron 3 meses donde detuve todo; pero como todo en la vida, después de los duros golpes, hay que retomar el rumbo y seguir avanzando; y sobre todo en las situaciones más tristes que nos pasan, volver a tus actividades suele ser muy difícil, por lo que haber cultivado la práctica de revisar avances servirá a retomar tu camino.

Y listo! estos fueron los  8 actores para crear días productivos, así que ahora esta es mi propuesta: Evalúa cada actor, identifica cuales aplicarían más para ti, cuáles no, qué cambios harías, qué nuevo actor añadirías; y lo más importante, una vez los tengas, pregúntate ¿Qué actividades agrego en este actor para mejorar mi productividad? ¿Qué herramienta me puede ayudar a ejecutarla?

Ya sabes que cuentas conmigo para cualquier duda, comentario o experiencia que quieras compartirme….y yo estaré  feliz de leerte y responderte.

¡Gracias por compartir!